El principal desafío de las inmobiliarias será en los próximos dos años

Empresas del sector han ofrecido a los compradores que han hecho el trámite de la promesa de venta, la devolución del pie y la eliminación de multas. Dentro de un plazo de 12 a 18 meses se identificaría con mayor precisión el resultado de esta estrategia.

 

Ante la actual contingencia sanitaria provocada por la propagación del Covid-19, la agencia clasificadora de riesgo ICR encargada de evaluar el riesgo que presentan ciertas inversiones, modificó desde Estable a En Observación la tendencia asignada a las clasificaciones de Socovesa, Constructora Moller y Perez-Cotapos, Paz Corp e Ingevec.

La firma señaló al Diario Financiero que la propagación del virus implicó una modificación en las expectativas económicas, con efecto en el sector inmobiliario y construcción, que venía precedentemente afectado por la situación económica relacionada con el estallido social

“La paralización de obras producto de las medidas adoptadas por el gobierno central para evitar la propagación del virus ha implicado un desafío para la gestión de la liquidez de las empresas de la industria, en un contexto donde las estimaciones realizadas por la Cámara Chilena de la Construcción muestran una reducción en la inversión sectorial agregada de 10,5% para 2020”, señaló al medio la agencia.

Por lo tanto, se proyecta que el entorno actual potenciaría los efectos negativos que la consultora identificó en diciembre de 2019, luego de lo ocurrido a partir del estallido social del 18 octubre pasado.

Asimismo, indican que las mayores tasas de desempleo impactarían en los desistimientos de promesas, y los niveles de contratos y adjudicaciones se reducirían con mayor fuerza en proyectos de edificación. Junto con esto, enfatizaron que el principal desafío ocurriría entre 2021 y 2022, cuando la menor base de actividad generada en 2020 podría presionar sus resultados. 

Actualmente diversas inmobiliarias están ejecutando novedosas medidas, sobretodo para beneficiar a los clientes. Las compañías mencionadas, han ofrecido a los compradores que han hecho el trámite de la promesa de venta, la devolución del pie y la eliminación de multas, a excepción de los gastos operativos. 

“Por esto, estimamos que dentro de un plazo de 12 a 18 meses se identificaría con mayor precisión el resultado de las medidas que están llevando a cabo las empresas evaluadas por ICR para hacer frente a un escenario inmobiliario con demanda a la baja, y con una menor ejecución de obras de construcción por el ajuste en el nivel de contratos y adjudicaciones, justificándose de este modo, la asignación de una tendencia en observación por el momento” 

Si bien la modificación del outlook es transversal para las compañías clasificadas, ICR precisó que cada una presenta un grado particular de exposición a los impactos negativos del Covid-19, el cual depende de variables como la diversificación de su negocio, estructura de financiamiento, nivel de liquidez, calidad de indicadores, crediticios, entre otros.

 

Fuente: Diario Financiero 

 

Fecha publicación: 08-05-2020